El recuerdo de todo lo que ha pasado durante todo este tiempo, finalmente me hace reaccionar y por eso, camino hacia él con determinación. Porque aunque sigo sintiéndome atraída por todo el pecado que es él, una parte de mi mente se activa con salvajismo, rescatándome de un posible error.Por eso, me mantengo firme sabiendo que solo puedo salir de esta habitación si Kael me permite salir y ese no parece ser parte de su plan. Solo cuando estoy frente a él viendo su sonrisa triunfante, es que confirmo que él debe ser obra del diablo, porque tener todo tan perfecto para que sea fácil pecar, no puede ser una creación de Dios.— Buena chica. — dice Kael sonriendo complacido.— Claro, eso soy. — respondo arrodillándome frente a él, exponiendo mi vida, porque el tamaño de su mástil podría ser un arma letal en mi rostro.Por eso, sonrien
Leer más