Jueves por la tarde.Los niños en casa de Camila desde las cuatro. Sofía se quedó dormida en el sofá a las cinco y cuarto, con la mejilla sobre el cojín y las piernas dobladas y el vaso de leche a medias sobre la mesita. Cuando Sofía duerme lo hace con la totalidad de su cuerpo, sin reservas, como lo hace todo.Leo no duerme.Está en la silla junto al escritorio de Camila, con el cuaderno abierto y el crayón verde en la mano.Camila trabaja.No es la urgencia de los planos del consorcio, que ya entregó el lunes. Es el trabajo de seguimiento, los ajustes menores, las notas técnicas que hay que incorporar antes de que la fase siguiente empiece. El trabajo tranquilo. El que no tiene fecha de entrega inminente y que por eso se hace de otra manera: con el lápiz más despacio, con más tiempo para levantar los ojos y mirar la ventana y volver.El silencio entr
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