POV: ElíasUna parte de mí se congeló con el golpe de sus palabras. Pero no le di importancia, no en este momento que tenía a Mariana herida.—La guerra la empezaste tú cuando decidiste usar la violencia física —respondí, dándome la vuelta hacia la puerta—. Arthur organizará tu traslado. Por favor, no hagas esto más difícil… ¿Valentina? —pregunté esperando que me respondiera, pero incapaz de mirarla— Te quiero, ¿sabes?Salí de la habitación cerrando la puerta detrás de mí, dejando atrás los sollozos de Valentina.Sentí que me había arrancado un peso de los hombros, pero la herida de la confrontación sangraba internamente. No había triunfo en esto. Solo tristeza. Pero la imagen de Mariana herida en la cocina actuaba como un faro, empujándome hacia adelante.Cuando llegué abajo, Evans había recién llegado y estaba creando una especie de consultorio en mi despacho. Matías estaba al lado de Mariana, tomando la tela de su pantalón con fuerza, mirándola con una devoción absoluta, y lo enten
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