Capitulo 49Llegué a casa y bebí varias botellas, no podía perder a Ana, era mi hija, además se que le dolería saber que le ocultamos la verdad de su origen, ella merecia saberlo, pero era una niña tan buena, que no quería dañar aun su inocencia.Nelson y Carolina llegaron unas horas después, al verme completamente alcoholizado, ella me preparo algo de comer y me llevaron a la habitación.Agarre del brazo a Nelson—Por favor, prométeme que ella no me va a quitar a mi hija, Ana es mi mundo.—Calmate, ella no quiere a la niña, no la creo capaz de hacer eso, solo quiero fastidiarte, hablaré con ella y le recordaré los papeles que firmó.Abracé a mi hermano, y después de años de dolor, de rivalidad entre los dos, hice lo que debí hacer en aquella época—Perdoname —suspire —No debí meterme con ella, era una mujer prohibida y se que te hice daño.Nelson abrió los ojos, se que el no esperaba que yo reaccionara así, que le pidiera perdón por algo que justifique toda mi vida.—No te preocupes
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