Tragué saliva porque no era una buena señal y no quería que sintiera su olor. Tenía que distraerlo, desviar su atención de ella.—Alfa Elian, se supone que debes cuidarla cuando estás con ella —acuse.—Solo aparté la mirada por un segundo y se había ido... —murmuró.En el momento en que me di cuenta, su atención volvió a estar en mi hija. Intenté apartarla, pero a estas alturas, la cosa se estaba poniendo demasiado seria. Podía sentarme con él o hacerme a un lado para agarrar el colgante y ponérselo a mi hija. Decidí intentarlo.Estiré el brazo, casi cayendo a un lado, agarré el colgante y volví a mi lugar, intentando apartar a mi hija de él. Mientras lo hacía, comencé a poner el colgante alrededor de Elisa, que lloraba. Me destrozó porque sabía que ella quería mi consuelo, y aquí estaba yo, concentrada en un colgante—¿Qué demonios te pasa? —siseó alfa Elian, casi apartándome la mano de un manotazo, y el colgante se cayó. Lo notó y luego me miró.Entonces volvió a mirar a Elisa. El p
Ler mais