GarthorMe quedo congelado en el mismo lugar, incapaz de responderle a mi madre, siquiera de mover un músculo, con el corazón latiéndome impasible y potente, y una resequedad en la garganta que me empuja a aclarármela. Y lo hago, pero aun así no puedo hablar.—¡Garthor, di algo! ¡Tan impresionado estás! Me imagino lo feliz que te encuentras. Mira que ser el prometido formal de la sobrina del rey ¡Ay, nuestra familia ha entrado en la buena fortuna y la bendición! —exclama mi madre, sin saber que sus palabras me hieren, me torturan, me hacen sentir encarcelado y muy culpable.—Mamá, es muy pronto para cantar victoria —logro decir.Ella me mira sorprendida. —¿De qué hablas, querido? —inquiere confundida.—Un compromiso no es una decisión que se tome a la ligera. Hay muchos factores a considerar…—¿De qué estás hablando, Garthor? —me interrumpe—. ¡No me digas que no quieres comprometerte con nuestra bella Isabella, la sobrina del rey! ¿Estás bien? Sabes que ella siempre te ha amado y qu
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