Tenía que guardar reposo varios días pues la hemorragia fue peligrosa y podría perder al bebe, Me levantaba de la cama para acercarme a la cocina, fijandome cuando entre que mi desayuno estaba preparado encima de la isla, sabiendo que era Aaron el que lo preparo antes de ir al trabajo, Al mediodía estaba en la cocina preparando la comida, cuando escuché cerrarse la puerta de casa, escuchando las llaves y a Aaron entrar en la cocina, me cogio en sus brazos, dejandome tumbada en el sofa.—- Mi amor si le falta poco a la comida, deja que la termine — le comente.—- Ahora estoy yo aquí, y tú ahí quieta, sabes lo que el médico me dijo, reposo absoluto.--- me respondió mi marido.Pasaron varios días y aunque procuraba que Aaron no me viera nerviosa, yo no podía dejar de pensar en mis mellizos, en donde estarían, si estarían bien con su padre o en cómo estarían ya que aún eran muy pequeños. Una mañana me encontraba tumbada en el sofa leyendo un libro, cuando escuche como tocaban el timbre de
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