Capítulo 63 Sofía: No sé por cuánto tiempo estuvimos en marcha en aquel auto. Sé que hicimos tres paradas, supuse que en alguna de ellas, llegaron a algún hospital o centro médico privado porque de haber seguido así sin ser atendido, Armando habría muerto. Solo sé que en aquellas largas y eternas horas ninguno de los dos dijo nada. Al parecer sabían muy bien lo que iban a hacer conmigo. Mientras me encontraba con aquel gorro negro que tapaba mi visión me fue imposible no pensar. Pensé en mi padre que yacía en una camilla de hospital en coma, en mi madre que había dejado su vida para dedicarse a cuidar de él. Pensé en Lucía, que por fin había encontrado novio y ahora no podría ser feliz por mi culpa. Pensé también en Marcelo y en si estaría bien o no, después de aquel golpe. Pensé en mis compañeros de trabajo, en lo que dirían cuando supieran lo que había ocurrido, en lo que pensarían todos los que dijeron que Armando era un buen hombre. Nunca antes había pensado en la muerte. Si
Leer más