POV KAELSalgo de la cafetería con el aire aún cargado en los pulmones.No porque falte oxígeno. Porque sobra su olor.Lo llevo pegado a la garganta, instalado en el pecho, como una huella invisible que mi cuerpo se niega a soltar. Camino despacio, controlando cada paso, cada respiración, pero por dentro todo está desordenado.O mejor dicho…Todo está peligrosamente alineado.Nox está insoportablemente feliz.No ruge. No gruñe. No empuja. Está tranquilo de una forma que jamás había sentido. Lo percibo relajado, casi adormecido, como un cachorro que finalmente encontró algo que buscaba sin saber que lo buscaba.¿Ves?, murmura satisfecho. Solo verla bastaba.Aprieto la mandíbula.—Esto no cambia nada.Claro que sí, responde con una risa suave. Nos devolvió el aire.Y maldita sea… tiene razón.Durante esa semana entera no estuvo en paz. Yo tampoco. Era tensión constante, rechazo, presión, distancia. Y ahora basta con un encuentro mínimo, con una conversación absurda sobre un pastelillo
Leer más