"¿Tus normas?... No me has dicho nada de normas," respondió ella, mirándole con coqueteo. "No seas tonta," replicó él. "Antes de salir de esta casa, le di instrucciones claras a Heliana para que te enseñara la casa y te dejara hacer tu absurdo recorrido, pero había una condición. No ibas a hacer nada que fuera en contra de mis reglas en esta casa. Una de mis reglas era no dejar que nadie entrara en esas habitaciones de arriba. Tú...". Dio un paso hacia ella y ella subió rápidamente un peldaño. "No solo has entrado, sino que me has mentido cuando te pregunté al respecto. Quieres hacerte la inocente, ¿verdad? Pues déjame decirte algo," dijo con seriedad, levantando la mano y señalándola con el dedo índice. "Esta vez seré indulgente, pero la próxima vez que, en toda tu vida, vuelvas a entrar en esa habitación o en la de al lado, no te va a gustar lo que te haré," dijo, entrecerrando un ojo mientras le hablaba. Bajó la mano y se dirigió hacia las escaleras. Valeria se apartó haci
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