—Qué pena. Le debo un favor a Adele, así que parece que una colaboración entre nosotras nunca llegará a concretarse —respondió Amber, con la voz tranquila pero teñida de decepción.Las dos continuaron comiendo, hablando sobre el trabajo y la vida, compartiendo una mezcla de historias triviales y significativas, pero sin tocar ni una sola vez el tema de la colaboración comercial que había sido el objetivo principal de su encuentro.Cuando la comida llegó a su fin, y con la mesa casi despejada, siguieron conversando un poco más. No fue hasta que Hazel terminó su comida que se levantó para irse.Justo cuando subía al coche, sonó la llamada de Omar.—Hazel, he desbloqueado un nuevo video del disco duro. ¿Tienes tiempo? Ven a la villa, te lo mostraré.Anteriormente, Omar siempre le había enviado los videos directamente, pero esta vez pidió que fuera a verlo en persona, lo que indicaba que este nuevo contenido era mucho más complicado que el anterior.—Está bien, ahora estoy libre. Nos vemo
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