"Camila"Cuando paré, entre silbidos, gritos y aplausos, no me moví. Me quedé mirando a César, que me devolvía la mirada, fijamente. Fabrício se acercó a él y le dijo algo al oído. César lo escuchó sin quitarme los ojos de encima. Otra persona pasó y habló con él: el guardia de seguridad de Lush.La comprensión llegó demasiado lento: mi recontratación, que aceptaran que hiciera el show, la venta de Lush, Fabrício evadiendo el tema. Con la mirada fija en él, comprendí lo que tenía frente a mis narices.César estaba allí. Él era el nuevo dueño. Él le había comprado Lush a Isaac.Sin pensarlo dos veces, bajé del escenario y me metí entre la multitud, que se abría para dejarme pasar. Sin pensar en nada, sin fijarme en nada, fui hacia él, decidida. César no se movió; se quedó allí parado, sabiendo que yo iba en su dirección. Me sentía engañada, manipulada, no sé. Con rabia. Hirviendo.Cuando atravesé la multitud y llegué cerca de él, me detuve. Él no dijo nada, ni intentó explicarse. Aquel
Leer más