_No te duele, ¿verdad? _Él comienza a reír _ No nena. Me está tomando toda mi fuerza de voluntad no empujar mi polla directamente dentro de ti. Pero necesito que te relajes. _ Lo estoy intentando _Se inclina para besarme, su boca más suave y flexible, menos animal y hambrienta. Es un beso cariñoso entre amantes. Me siento respondiendo, cada vez más húmeda, la tensión comienza a resbalar de mis extremidades. Empuja su pene un poco más profundo mientras sigue besándome, persuadiendo a mi cuerpo para que se someta. Él es tan duro. Me pregunto si todos los hombres son tan duros cuando están dentro de una mujer. Sus labios dejan los míos para rozar mi mandíbula y mi cuello, enviando escalofríos por mi torso.Instintivamente, arqueo la espalda cuando su boca se acerca a mi pecho y captura mi pezón, chupándolo como antes había chupado mi clítoris. Suspiro con la sensación húmeda y caliente, cosquilleante y sin embargo erótica, agitando más la sangre entre mis piernas. Abriéndome aún más. Él
Leer más