Epílogo —El apellido que se eligeLa fiesta había terminado, pero el eco seguía vibrando.La casa que habían elegido para pasar la primera noche como marido y mujer no era una mansión, no era un hotel cinco estrellas, no era nada ostentoso. Era una casa pequeña frente al mar, aislada, con el sonido constante de las olas como única compañía.Camila estaba descalza, con el cabello suelto, el vestido ya reemplazado por algo más cómodo, pero todavía con ese brillo en los ojos que no se apaga cuando una mujer entiende que cruzó una línea importante en su vida.Tony estaba sentado en el borde de la cama, desabrochándose la camisa con una calma que parecía estudiada.—No puedo creer que ya esté hecho —murmuró ella.Tony levantó la vista.—¿El matrimonio o la fiesta?—Todo.Camila caminó hasta la ventana y miró el mar oscuro.—Es raro.Tony se levantó y se acercó por detrás.—¿Raro bueno o raro “¿qué hice?”?Camila sonrió.—Raro “esto es real”.Tony apoyó el mentón en su hombro.—Es real.Sile
Leer más