"Ya casi llegas", dijo una voz a sus espaldas.Se giró, sorprendida, y la abrazó. Leo, un amigo en quien podía confiar. Su rostro estaba en la oscuridad, y su cuerpo se fundía a la perfección con ella. Él era su única esperanza ahora; era el único que podía ayudarla a sobrevivir.Leo dijo: "Sophie, tenemos que darnos prisa", con voz tensa."No me voy sin Callum y Juniper", dijo, pero Leo la agarró del brazo con más fuerza."Eso no es una opción ahora mismo". Miró por encima del hombro con inquietud. "Llegaremos a ellos, pero tienes que creerme".Sophie pensó un momento. Estaba triste porque sabía que tal vez nunca tendría otra oportunidad de ayudar a la familia a la que había engañado. Pero la agonía en su costado empeoró y su vista se volvió borrosa."¿Confías en ti?", preguntó con voz áspera y jadeante. "¿Cómo puedo confiar en alguien ahora?". Leo apretó la mandíbula, pero no dijo nada. Tiró de ella hacia adelante, empujándola hacia la casa secreta. Ella volvió a caer, y él la sujet
Ler mais