C15- ¡ME LLEVA EL DIABLO!Tras el gesto íntimo de Logan, el aire cambió. Un frío sutil pareció colarse desde la puerta, Aurora mantuvo su sonrisa, pero ésta se congeló cuando su mirada se encontró primero con la de la abuela y luego, inevitablemente, con la de Angelo.Adelina se apoyaba con dignidad en el brazo de su nieto. Su vestido gris perla lucía impecable y su rostro era una máscara perfecta de cortesía social, pero sus ojos, brillantes y astutos como los de un halcón, no perdían detalle de la escena que acababa de interrumpir.—Logan, querido. Qué grata sorpresa verte aquí —dijo la anciana con una sonrisa cálida—. Siempre un caballero entre la multitud.Su tono era afable, casi maternal, Angelo, por su parte, no dijo nada. Sus ojos, ardientes como carbones recién encendidos, se clavaron primero en la mano de Logan que acababa de retirarse del rostro de Aurora, y luego en el propio Logan. No era la mirada que un socio dirige a otro; era la de un hombre que acababa de descubrir
Leer más