Punto de vista de Cassandra—A partir de hoy, ella maneja todo, incluyendo tu asignación y cualquier otra cosa que requiera el permiso de un tutor —explicó Alaric, dejando a Priscilla y a mí completamente atónitas. Fue como si hubieran detonado una bomba justo delante de nosotras.—¿Qué? —dijimos las dos al unísono, incapaces de creer lo que acababa de decir. Estaba claro que Priscilla no me respetaba y jamás se imaginaría en una posición así. Y, honestamente, yo no quería tener nada que ver con su pupila mimada. El noventa por ciento de mis problemas aquí eran causados por Priscilla y ese maldito gato.Miré a Alaric, aturdida. No esperaba que hiciera un movimiento como ese.Abrí la boca, pero no salió ningún sonido. Lo miré como si acabara de voltear el tablero en un juego del que ni siquiera sabía que estaba participando. ¿Permiso de tutor? ¿Asignación? ¿Desde cuándo me habían ascendido repentinamente a lo que fuera esto?Antes de que pudiera ordenar mis pensamientos o protestar, Pr
Leer más