Los siglos desfilaron bajo la mirada eterna de la Luna, el tiempo continuó su marcha, las estaciones siguieron sucediéndose unas tras otras mientras que las alianzas se fortalecían, nuevos cachorros nacían y las familias continuaron expandiéndose hasta formar ramas cada vez más numerosas. La unión entre Ford, Asgard y Sios terminó convirtiéndose en uno de los vínculos más sólidos de aquellos territorios.Sin embargo, en lo que el mundo cambiaba alrededor, había ciertas cosas que permanecían inalterables.Asherad seguía despertando junto a Sigrid cada mañana. Después de tantos años, seguía siendo ella la primera persona a la que buscaba con la mirada al abrir los ojos.Cierta tarde, se encontraban sentados juntos en el jardín de la mansión. Los siglos habían dejado huellas en ambos.El cabello oscuro que durante gran parte de su vida había caracterizado a Sigrid había desaparecido hacía mucho tiempo, sustituido por suaves mechones completamente blancos.Lo mismo ocurría con Asherad. Lo
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