En la terminal del ferry, completamente vacía, encontró un asiento y la ayudó a sentarse. Faye, que había estado buscándolos, corrió hacia ellos en cuanto recibió la noticia.—Betty, te ayudaré a quitar la cinta. Va a doler un poco, aguanta —dijo Sebastian, frunciendo el ceño, los labios tensos.Faye se colocó detrás de Linda para sostenerla, sujetándole los brazos.Linda asintió, con lágrimas brillando en sus ojos enrojecidos.Sebastian le cubrió los ojos con la mano. Al mirarla, dudó un instante… y luego arrancó la cinta de su boca de un solo tirón.El dolor fue inmediato, pero por fin pudo respirar. Jadeó con desesperación, llenando sus pulmones de aire.—Debió doler —murmuró él, r
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