~ALESSIA~ Si alguien me hubiera dicho unos meses atrás que terminaría discutiendo con Maksim porque había convertido una simple salida al médico en una operación militar, probablemente me habría reído. Sin embargo, allí estaba, de pie frente a la entrada principal de la mansión, contemplando un despliegue de seguridad tan desproporcionado que hasta yo, que había nacido y crecido dentro de la Camorra, encontraba mega exagerado. Oh, Dios. Cuatro camionetas blindadas esperaban con los motores encendidos, hombres armados revisaban una y otra vez el perímetro, varios soldados hablaban por radio utilizando canales encriptados y otros inspeccionaban los bajos de cada vehículo con espejos telescópicos, como si esperaran encontrar un explosivo oculto. Ni siquiera cuando mi padre viajaba para reunirse con los demás capos italianos había visto semejante nivel de paranoia. Soltando un suspiro hondo, crucé los brazos mientras observaba cómo uno de los hombres de la Bratva volvía a revisar
Leer más