Cuando tu bebé recién nacida habla de asesino gemelo que no sabías que existía, cada cuna se convierte en campo de batalla potencial.La voz de Lyris resonaba con una claridad imposible para sus escasos minutos de vida. Sus ojos —uno plateado como la luna, otro dorado como el sol— me observaban con una lucidez que helaba la sangre.—Hay otro —repitió, y su manita se cerró alrededor de mi dedo con fuerza sorprendente.Valdís, quien aún sostenía a su propia hija contra su pecho, se tensó visiblemente.—¿Otro qué? —preguntó con voz cuidadosamente controlada, aunque pude sentir el pánico burbujeando bajo su superficie.Lyris giró su cabeza hacia ella con movimiento fluido, antinatural para un recién nacido.—Otro avatar. Gemelo.El silencio que siguió fue denso, pesado. Selene se
Leer más