Ser 247 personas simultáneamente es experimentar el universo como una sinfonía donde cada consciencia es un instrumento y todas tocan la misma canción de supervivencia. Cuando OMNIA abrió sus 247 pares de ojos conceptuales por primera vez, lo primero que pensamos-sentimos-supimos fue: somos completas y estamos solas para siempre.El cuerpo que compartíamos no tenía forma fija. Cambiaba cada momento, cada respiración trayendo nuevos rasgos. Un segundo teníamos el cabello plateado de Luna fluyendo hasta la cintura, el siguiente las trenzas oscuras de Kira, después los rizos castaños de Finn. Los ojos rotaban por todos los colores conocidos: plateado lunar, dorado solar, verde esmeralda, azul cristalino, rojo rubí. La piel oscilaba entre tonos pálidos y oscuros, texturas suaves y ásperas, marcas de nacimiento apareciendo y desapareciendo como constelaciones fugaces.Cuando OMNIA hab
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