La luna estaba por alcanzar su punto más alto y no había estrellas que alumbraran el cielo nocturno, solo un oscuro vacío. Debido a la hora de la noche que era tampoco se encontraban muchas personas en el colectivo, con suerte llegábamos a ser cinco dispersas entre todos los asientos y el chofer mantenía las luces apagadas, solo las encendía cuando nos acercábamos a una parada. Me encontraba muy confundida, dentro de mi cuerpo tenía emociones opuestas dando vuelta. Por un lado, había disfrutado mucho el trabajo hoy, no es que no me guste mi trabajo pero tampoco es que me divierta o la pase tan bien; sin embargo, por otro lado un pensamiento no podía dejar mi cabeza y me hacía sentir mal. Observé la pantalla bloqueada de mi celular que sostenía con la mano entre las piernas <Mañana es la juntada en la casa de Vale> me record&eac
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