Eduardo Fue el mejor despertar de mi vida. Ahí estaba más hermosa que nunca. Sus cabellos estaban pegados a su cara y su abdomen subía y bajaba con cada movimiento de su respiración. Besé sus labios suavemente y repasé mentalmente lo afortunado que era de tener a alguien así en mi vida. Dormía como un pequeño ángel. Me levanté y me dirigí a mi espaciosa cocina, estaba muy contento, aunque me di cuenta que estaba un poco regada, mi ángel cocinó muy bien pero dejó todo desordenado, no me importó porque con mucho amor quise retribuir todo lo que hizo por mi, recogí cada rincón y decidí preparar el desayuno aunque mis habilidades no eran demasiadas. Mientras lo hacía me imaginé cómo le pedí ser mi novia, y como me había atrevido a decirle que la amaba, fue algo que me costó hacer, pero me di cuenta que mis sentimientos eran reales porque me enojé mucho cuando la vi con Kevin, aunque me llamó y me explicó después, sentí un vacío por dentro. En fin planeo hacerla mía, estoy decidido pero e
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