Epílogo 3/3. 4.
Logan. Evelyn se ríe llorando al tocarle la cara. —Hola, pequeño peligro… El niño hace un ruido mínimo contra ella. Y yo los miro a ambos sintiendo algo que no tiene nombre porque no se parece a nada que haya vivido antes. No es felicidad limpia. No conmigo. Es algo más oscuro. Más absoluto. Porque para la mala suerte del mundo, como si no tuviera suficiente antes, ahora poseo otra razón para incendiar sus caminos y destruir a cualquiera que intente tocar lo mío. El médico pregunta algo sobre el nombre, pero lo escucho poco, porque sigo viendo al niño y pensando que probablemente la humanidad acaba de recibir otro problema imposible de controlar. Atrapo su dedo, y la sensación que me recorre la columna es tan violenta que por un segundo entiendo por qué los hombres llegan a cometer atrocidades por sus hijos. Es pequeño. Ridículamente pequeño. Pero aprieta con fuerza suficiente para hacerme sentir algo que jamás había tolerado experimentar demasiado tiempo: miedo. Porque se su
Leer más