Capítulo 22: A veces el amor no es suficiente Se preguntarán qué fue lo que sucedió después, fui a casa con él y en todo momento se portó amable conmigo durante las dos semanas que siguieron, era extraño otra vez, no me lastimaba, no hablaba de que me deshiciera de mi bebé y tampoco me obligaba a hacer nada que no quisiera, me llevaba al trabajo y volvía por mí, me asignó a cuatro guardaespaldas, CUATRO, para que me cuidaran, pero era obvio que su intención no era esa sino evitar que escapara, a pesar de sus buenos tratos y de lo mucho que lo amaba deseaba irme, ya no me sentía segura con él, si volvía a cambiar de humor o de opinión, me mataría o a mi bebé. A veces, el amor no es suficiente. ¿Que sí intenté pedir auxilio?, no lo hice, ¿quién iba a querer ayudarme o a meterse en problemas con ese hombre? Decidí pedirle ayuda a sus padres, pero no lo haría hasta que ellos fueran a verme, no podía comunicarme con nadie, él manejaba mi teléfono, mis correos, todo. En el trabajo,
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