La noche no trajo descanso.Trajo capas.Umbra Lux se apagó por sectores, no por completo. Algunas fogatas quedaron encendidas más de lo habitual, no por frío, sino por costumbre nerviosa. Otras se extinguieron antes de tiempo, como si quienes las custodiaban necesitaran demostrar —a sí mismos, quizá— que no dependían de la luz para sentirse a salvo. Yo recorrí esos cambios sin intervenir, sintiéndolos como se siente un clima que todavía no se decide.Había pasado el primer nombre.No el último.Eso lo sabía con una certeza que no necesitaba confirmación.Ashen caminaba a mi lado, un paso detrás cuando entrábamos en espacios compartidos, a mi altura cuando el sendero se estrechaba. No era una estrategia aprendida; era algo que habíamos desarrollado sin nombrarlo, como tantas otras cosas desde que el vínculo había dejado de ser una idea abstracta para convertirse en una presencia constante. No invasiva. Atenta.—No fue una derrota para él —dijo de pronto.Sabía a quién se refería.—No
Leer más