VanessaSalió de la oficina sin atreverse a mirar a nadie, sin embargo, podía sentir dos miradas pegadas a su espalda.Una la mandaba diez mil metros bajo tierra, la otra la quemaba viva, en los pozos de un infierno llenos de tensión sexual.No supo cuál de las dos era peor, tampoco quiso pensarlo.Tomó sus cosas de la oficina, y se montó al coche, no fue directamente a la casa, porque Vanessa conocía perfectamente la mente de su prima, podía predecir su siguiente movimiento.Cuando su teléfono sonó, avisándole que tenía un nuevo mensaje, suspiró.Bruja del 51.Cena en Tramontina, ocho en punto.No faltes, tampoco traigas a la mal educada de tu amiga.No respondió, solo se aferró al volante, dirigiéndose a la casa, pensando en la tormenta que le caería encima esa noche.….No tenía idea de qué ponerse, el lugar era de lujo, los comensales esperaban meses por una reservación.Se preguntó si la cena ya estaba planeada, cosa que no creía, o solo era Jack moviendo sus fichas.Se decantó p
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