Los días pasaron y todo seguía igual, mi carrera continuaba siendo un éxito, mis hijos seguían con su vida adolescente y yo, yo solamente quería buscar a mi fogoso Jonás, y es que era fogoso, sus 19 cm de personalidad hacían que mi vida fuera totalmente agradable.
Hoy era día de visita en la biblioteca y solo pensarlo ya mojaba mi ropa interior, pero está vez llegué y al verlo ahí de frente como siempre me dio un cierto grado de confusión...
¿Qué está pasando? después de mi pequeño encuentro