Jen Saldaña
Miami
Dulce y yo nos quedamos viendo resignadas, sabiendo cómo era y como había sido siempre Emiliano. Era de lo peor, nunca ahorraba dinero y no sabíamos a dónde iba todo lo que se ganaba en la clínica que incluso más que yo era a veces, pues él por ser hombre todas las chicas que traían mascotas quería ser atendidas por el guapo doctor de la clínica.
–Está bien Emiliano, te vamos a invitar por esta vez y sólo por esta vez – Le dijo Dulce – Aprende a administrar tu dinero.
–Si lo a