Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbro los ojos y miro a mi alrededor, esta no es mi habitación, veo el lado vacío de la cama, estoy desnuda y el cuerpo me duele horrores. Me envuelvo en la sabana y camino hasta el baño, no hay nadie, salgo hacia la sala y entonces lo veo sonreírme, tiene dos tazas de café y el desayuno.
—Empezaba a morir de hambre, estuve tentado en desayunar un poco porque no despertabas. Ven aquí. –me extiende su mano. La tomo y me sienta en su regazo–. ¿Cómo has dormido?







