La impresión que Lance dejó en Yvette fue que era maduro, estable, meticuloso y tranquilo al lidiar con el mundo. Él tenía un alma que era indiferente a todo.
Eso fue lo que ella pensó.
Sin embargo, ¿era cierto?
Yvette lo miró de reojo, repentinamente se sintió abrumada por curiosidad por el hombre que tenía delante.
Su exnovia había tomado su dinero y desaparecido, pero a él no le importó lo más mínimo, como si esa no fuera su novia.
Lance no se enojó, decepcionó ni se volvió loco. A él ni