Mundo ficciónIniciar sesión—Qué… —empezó a hablar Amelia, controlando todo lo posible su voz, su respiración, su cuerpo, que lo que quería era gritar, salir corriendo, romper algo—. ¿Qué haces aquí? Cómo…
—Es fácil subir a tu habitación —sonrió él, como si en vez de haber irrumpido en la casa de una familia a altas horas de la noche, estuviera de picnic en el parque en un día sol







