Mundo ficciónIniciar sesiónLas puertas del elevador se abrieron a un pasillo tenuemente iluminado, una pareja pasó por su lado cuando Jessica se encaminó rumbo a su habitación. Recostado contra la puerta se encontraba Gregory, con las manos entre los bolsillos del pantalón, la cabeza inclinada hacia abajo, mirando de forma distraída un punto del suelo, como si en ese sitio se encontraran las respuestas de todos los problemas de su existencia.
La latina se mordió el labio







