Mundo ficciónIniciar sesión—Sé que eres el único que vende burundanga en todo Birdwallace —lo señaló con la chupeta—, y sé que esa droga está prohibida aquí por las amenazas del jefe; sin embargo, te permite a ti y solo a ti venderlas, bajo la condición de que su venta sea solo para mujeres.
Fruncí el ceño.
¿Por qué no a los hombres?
—La usan para violaciones —susurró Kade.
— ¿Eh? —emití, confundida, estaba segura de que no lo pregunté en voz alta.
—Tu cara se volvió una de confu







