Mundo ficciónIniciar sesiónNaem y Lasret, cómodas en la habitación de la primera, ajenas a cualquier cosa fuera de ésta, jugaban ajedrez con una determinación que casi rayaba en la violencia.
Lasret, mirando con fijación la pieza del rey, sonrió de forma tensa y alterno sus ojos entre el tablero y su oponente. Con lentitud ceremoniosa movió su ficha y dijo satisfecha “jaque”. Naem, que miraba con la misma intensidad las fichas, analizó varios se







