Mundo ficciónIniciar sesiónMientras de cierta forma todos colaboramos en tomar flores y colocarlas en jarrones y decorar las esquinas, las mesas y hasta los baños, mi mente se mantuvo entretenida y feliz. Tenía la sensación de estar en casa, rodeada de rosas y hasta las azucenas, que en casa nunca existieron, me parecieron familiares. Los regalos de boca para esta feliz pareja habían sido valiosísimos, teníamos floreros de cristal, barro