Mundo de ficçãoIniciar sessãoIII
Lorelaine recurrió a mí nuevamente, un mes después, y me narró los acontecimientos que acabo de transcribir. Su hermoso rostro seguía compungido por la culpa y el remordimiento, exacerbados por los constantes reportes policiales de nuevas personas muertas, aparentemente por ataques de animales.
Lorelaine me pidió que le consiguiera nitrato de plata, lo cual hice. Supuse que buscaba una forma de suicidarse, y pensaba envenenarse con el líquido. Pero antes, querí







