Mundo de ficçãoIniciar sessãoSimone me observa como si una segunda cabeza estuviera pegada a mi cuello, con los ojos muy abiertos y la incredulidad gravada en ellos.
—Estas bromeando ¿Verdad? Dime que estas bromeando. Que solo me dices eso porque estás asustada pero que en realidad no piensas hacer lo que creo que estás pensando
—Por supuesto que lo haré Simone
—¡No puedes hacer eso Ángela! —grita encolerizada—. ¡Es un







