Embarazada, la novia alquilada es heredera.
Violet trabaja en un bar, soporta miradas y manos que no pidió, y en casa solo recibe culpas. Cuando su hermano es secuestrado y le exigen una fortuna, su única salida es un contrato de novia falsa con Mateo Beltrán, un millonario que solo necesita una actriz para heredar.
Él la reconoce. Ella no recuerda que pasó una noche con él.
Él no puede olvidarla. Ella cree que el padre de su hijo es el viejo asqueroso que la drogó.
Aterrorizada, Violet huye al extranjero con el pago del contrato y da a luz sola, convencida de que su bebé es fruto de aquella noche de horror.
Años después, una prueba de sangre revela que Violet fue intercambiada al nacer. Su verdadera familia es una poderosa dinastía... la misma que Mateo necesita para su herencia.
El reencuentro desata la verdad: el hijo de Violet no es del hombre que la drogó. Es de Mateo.
Y ahora él hará todo por recuperarlos.