Mundo de ficçãoIniciar sessãoInstantes más tarde…
Scott.
Estoy solo en la sala y con el teléfono en la mano, necesito calmarme, si aprieto un poco más el aparato, soy capaz de pulverizarlo a causa de la rabia que me recorre.
—¿Qué carajos quieres? —respondo entre dientes, ya que si subo mas el todo de voz puedo ser capaz de romper el







