Cae la noche, el casino ha abierto sus puertas al público y Noah ha comenzado a notar que Christopher es ahora un buen elemento para su negocio, pues ha sido capaz de mantener entretenidos a los clientes, tanto para con los clientes que se sientan en la barra, solo a querer tomarse un trago, así como para los otros clientes que querían estar en los juegos de apostar.
— Chris, ven un segundo, por favor — le dijo Noah.
Noah había permanecido todo ese tiempo con la espalda recostada sobre el mesó