Ava tembló al sentir el cierre de su vestido correr y los dedos de Cody acariciar la piel de su espalda desnuda. La fiesta había quedado atrás, ellos se habían despedido de su familia para pasar su noche de bodas en el hotel más prestigioso de la ciudad, sin embargo, ni Ava ni Cody estaban para ver los detalles de aquella imponente suite. Ellos no tenían ojos para nadie que no fuera ellos y este momento que sería su primera noche juntos.
—Estás temblando —susurró Cody junto al oído de la joven.