Capítulo 25. Intuición femenina
Ya el día estaba iluminado cuando el sonido del teléfono despertó a Paola y a Joseph.
Él sorprendido voló de la cama y atendió el teléfono que está en la mesa de noche mientras agarraba su celular con la otra mano.
—Sí, estoy bien, lo lamento, ya voy en camino, coordina todo en el restaurante —Joseph colgó y miró a Paola que cubrió su desnudez con la sabana.
—Mi celular no tiene batería y olvidé cargarlo, no sonó la alarma y es tardísimo.
—Y usted nunca llega tarde chef.
Joseph s