Sin ti, no puedo.
Alaia
—Nunca he dejado de amarte —mis ojos se abren y fijo su rostro, abro la boca, pero las palabras no salen de mis labios, miro sus ojos y son como dos pozos de agua cristalina, parece que puedo ver a través de ellos, mi corazón comienza a sacudirse en mi pecho. Reacción inesperada, Nick me toma de la cintura y me presiona con fuerza contra él.
—Necesitamos hablar Alaia, debemos hablar de lo que sucedió en el pasado, lo que me llevo a dejarte ir cuando no era lo que realmente quería —explica