Alaia.
Acabamos de cenar y me encuentro en la sala con las chicas y los niños, Noah está en mis piernas y Alana en las de Ashley.
—Ato —dice Noah mostrándome el cochecito de colores que sostiene en sus manos.
—Si mi amor, es un auto —peino sus cabellos y sus ojitos tan idénticos a los de él, me sonríen.
—Exigió ver a los niños, niega haber enviado a su abuelo para pedirme que aborte, dice que nunca supo que estaba embarazada —exhalo y niego con la cabeza.
—Que fuerteeee —dice Ash haciendole