Paula
—Pude venir por mi cuenta —digo cuando termino el beso y toco su pecho.
—No quería que lo supieras hasta que llegaras hasta aquí—pasa el pulgar por mis labios.
Me estoy permitiendo hacer lo que siento y dejarme llevar.
No perdemos el tiempo y comenzamos a besarnos, hemos vivido nuestro amor en secreto, nos hemos escapado a cenas, algunos paseos durante este tiempo y he sido muy feliz, pero aún no he permitido que mi hija y los demás lo sepan, y lo he disfrutado como no tienen idea, estoy