Mundo ficciónIniciar sesiónCuando bajé a la cocina saludé a Amelia que estaba haciendo unos bollos porque sabía que me gustaban mucho, puso mi vaso de jugo en mi mano, lo dejó sobre la encimera de la cocina y me senté en la silla.
—Amelia, ¿mi marido te dijo algo cuando se fue?—, le pregunté.—No, Amanda, sólo lo vi pasar por la puerta de la cocina, pero sí noté que parecía bastante enojado—, me di






