Selene se sorprendió al escuchar sus palabras, no esperaba que él dijera eso, y levantó la cabeza para mirarlo.
Él soltó una suave risa y preguntó:
—¿Cómo puedes vengarte si estás muerta?
Selene frunció el ceño delicadamente, comprendiendo que este no era el momento para el rencor. Se mordió el labio inferior y extendió la mano para abrazarlo.
Andrés sintió el poder en su cintura y llevó a Selene hacia el bote de rescate. Cada vez que se esforzaba, sentía el dolor en su espalda, pero lo soportó