De la pasión al resentimiento, al final no pudo evitar este amargo desenlace.
Andrés detuvo sus pasos, su voz sonaba fría e indiferente al decir:
—Entonces, siéntelo.
Los ojos de Selene se llenaron de lágrimas, su visión se volvió borrosa, hasta que la figura indiferente desapareció por completo, y ella ya no pudo contener sus sollozos...
Pensó que podría poner fin a estos once años, pero nunca imaginó que el resultado sería así.
Fuera de la ventana, todo estaba completamente oscuro. Ella obser